Mauricette Dekoninck

Dunkerque – Francia


Aunque la filosofía espírita fue codificada en Francia por Allan Kardec, no podemos decir que hoy en día se haya desarrollado en nuestro país.  

El espiritismo en Francia está esparcido por algunas regiones. Está representado por varios centros declarados como asociaciones (Ley de Asociaciones de 1901) y grupos de trabajo aislados o afiliados a una Federación.


Para estos grupos, es difícil desarrollar todas las actividades espíritas como les gustaría; de hecho, la falta de locales obliga a la mayoría de los centros o grupos a organizar sus reuniones en el domicilio de uno de sus miembros, que suele ser el o la responsable.


Además, el espiritismo en Francia todavía no se conoce realmente en su esencia, es decir, su enseñanza filosófica. Recordado por los Espíritus Superiores, este código de conducta basado en las enseñanzas de Cristo y en las leyes morales universales, por desgracia, todavía se asocia a la mediumnidad con demasiada frecuencia y se considera un “manual de prácticas mediúmnicas”.


Por lo tanto, hoy en día es esencial restaurar la imagen del espiritismo y esto sólo se puede hacer a través del ejemplo y la palabra que transmiten los “alumnos espíritas”. Utilizo aquí intencionadamente la palabra “alumnos”, porque la enseñanza espírita, aunque subraya la importancia de la educación moral y espiritual en la infancia, no hace referencia a la edad física de la persona. El centro o grupo espirita es una escuela para las almas desde el nacimiento hasta la madurez. 


A estos obstáculos, nada despreciables, se suman la legislación, las normas de acogida y seguridad del país y la formación de voluntarios responsables y comprometidos con la educación espírita. 


Entendemos que al trabajar con jóvenes habrá que superar muchas barreras para prosperar en Francia.


Para responder a la pregunta: “¿Se valora adecuadamente la educación en un centro espírita?”, yo creo que sí, tal vez no en el sentido literal, pero desde luego en el sentido figurado el trabajo se realiza, pues “la educación moral es la enseñanza”, forma parte de la codificación. 


En el capítulo IV del Libro de los Espíritus de Allan Kardec – punto 208 se plantea esta pregunta: “Los Espíritus de los progenitores ¿no ejercen influencia sobre el del niño después del nacimiento de éste?”


Tienen una influencia muy grande. Como ya dijimos, los espíritus deben coadyuvar a su mutuo progreso. Pues bien, los padres tienen por misión desarrollar el de sus hijos mediante la educación. (…)”


Aunque hoy por hoy la educación espírita de los jóvenes y adolescentes no pueda ser una prioridad para un centro, el futuro está lleno de esperanza, porque cada “alumno espírita adulto” toma conciencia de la importancia de la educación moral y espiritual de los jóvenes, toma conciencia de la responsabilidad y del deber que tiene para con su hijo, de todo el proceso de encarnación, de reparación, de los vínculos que unen a la familia y del papel de la estructura familiar. Toda la enseñanza que asimile tendrá un eco natural en su vida cotidiana y se contagiará a los que le rodean. 


Todo el mundo sabe que los niños son los adultos del mañana y si queremos que el mundo cambie, es importante trabajar en la base, en las raíces. A la espera de que los centros puedan poner en marcha sus proyectos, insistamos en la importancia de la educación y facilitemos a las familias las herramientas.


“La educación, basada en una concepción exacta de la vida, cambiaría la faz del mundo. Supongamos a todas las familias iniciadas en las creencias espiritualistas sancionadas por los hechos inculcandoles a sus hijos, al mismo tiempo que la escuela neutra les enseñara los principios de la ciencia y las maravillas del universo. Bien pronto se produciría una rápida transformación social bajo la acción de esta doble corriente.” Después de la Muerte – León Denis.


Luego, aunque hoy los obstáculos materiales y físicos y los locales son verdaderos problemas y bloquean los centros, el trabajo de preparación para el mañana se está llevando a cabo.  


De hecho, desde hace algunos años, el Comité Francés de Educación Espírita ha creado actividades para educadores y padres, se han celebrado conferencias, se han creado varios libros para niños, y se han adaptado “El libro de los espíritus” y “El evangelio según el espiritismo” para adolescentes, y se han celebrado cursos de formación y seminarios. Un centro acoge a los adolescentes.


La demanda y la voluntad están ahí, los responsables de los centros y los afiliados también, pero de momento no hay recursos. 


Sea como sea, la obra se está preparando para el futuro y es entre todos que podemos construirla. El campo de la educación espírita en Francia ya no es virgen, se han sembrado muchas semillas.



Mauricette Dekoninck es Educadora en análisis de Conducta Aplicada (ABA) y Cuidados Paliativos. Responsable de la Asociación de Resonancia Espiritual Dunkerque Coordinadora del Comité de Educación Espírita de la Federación Espírita Francesa (FSF). 


https://educationspirite.wixsite.com/monsite


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