Los niños pueden comprender fácilmente la importancia de la oración y dedicarse a ella desde pequeños. A través de estas actividades positivas y práctica constante, los niños pueden darse cuenta del beneficio de orar por sí mismos y extender sus oraciones a los demás.

por Bernadete F. Leal

Objetivo: Orientar a los niños para que comprendan y practiquen la oración por los demás.

Edad: 3 +

Mensaje inspirador:

 “Lo que Dios le concederá al hombre, si éste lo pide con confianza, es el valor, la paciencia y la resignación. Asimismo, habrá de concederle los medios para que él mismo se libere de las dificultades, con la ayuda de ideas que le sugerirá a través de los Espíritus buenos, y le dejará de esa forma el mérito de su decisión. Dios asiste a los que se ayudan a sí mismos, según esta máxima: “Ayúdate, que el Cielo te ayudará””( El Evangelio según el Espiritismo > Capítulo XXVII — ítem 7)

Introducción: 

Crear el hábito de la oración siempre es beneficioso y puede comenzar temprano en la vida de un niño. Si bien es natural que los niños se concentren inicialmente en sus deseos cuando oran, los padres y educadores desempeñan un papel vital a la hora de guiarlos. A través de ejemplos positivos y práctica constante, pueden comprender el valor de orar por ellos mismos y extender sus oraciones a los demás.

 

A continuación se ofrecen algunas sugerencias para fomentar esta práctica:

1. Lista de oración

Cree una lista de oración con nombres de personas por las que usted y su hijo puedan orar juntos. Incluya a familiares, amigos y personas enfermas y necesitadas. Cada día, selecciona un nombre de la lista para orar. Puedes escribir los nombres en tiras de papel o palitos de madera y colocarlos en un frasco. Este enfoque interactivo puede hacer que la experiencia de oración sea más agradable y significativa para usted y su hijo.

2. Oración antes de las comidas

Incorpora una oración antes de cada comida con tu familia en la que modeles la oración por las personas involucradas en la preparación de las comidas. Tómese un momento para expresar gratitud a quienes prepararon la comida, así como a quienes la hicieron posible, como los agricultores, los trabajadores de la industria alimentaria y los que contribuyen en el supermercado. Esta práctica les enseña a los niños sobre el aprecio y la empatía y les ayuda a desarrollar una conciencia más amplia de la interconexión y el esfuerzo detrás de las comidas que disfrutan.

3. Orando juntos

Ore en voz alta para dar ejemplo y permita que su hijo observe el acto de oración. Si su hijo es demasiado pequeño para orar de forma independiente, puede tomar la iniciativa e invitarlo a repetir sus palabras después de usted. Al orar juntos, le enseña a su hijo la importancia de la oración y crea una experiencia de unión en la que ambos pueden expresar sus pensamientos, esperanzas y gratitud a Dios. Esta práctica ayuda a inculcar el hábito de la oración y anima a su hijo a desarrollar una conexión con la espiritualidad a medida que crece.

4. Momentos de aprendizaje

Aprovecha los momentos de enseñanza y emplea estas oportunidades para orar. Por ejemplo, cuando usted o su hijo vean a alguien sin hogar o necesitado, aprovechen ese momento para invitarlo a orar juntos. Anímalos a expresar su compasión y empatía a través de la oración, reconociendo que simplemente sentir lástima por alguien no es suficiente. Al orar por los necesitados, le enseña a su hijo el poder de la oración para ofrecer apoyo, consuelo y esperanza a los demás. Esto también refuerza la importancia de actuar y mostrar bondad hacia los menos afortunados.

5. Oración de los cinco dedos

La Oración de los Cinco Dedos, también conocida como Oración del Papa Francisco, es una hermosa herramienta que los padres y educadores espirituales han utilizado para guiar a los niños en la oración por los demás. Cada dedo representa un grupo específico de personas por las cuales orar.

  1. El pulgar es un recordatorio de orar por familiares y amigos, expresando gratitud por su presencia en nuestras vidas.
  2. El dedo índice es para orar por padres y maestros, reconociendo su guía y apoyo.
  3. El dedo medio representa a los líderes y nos pide que oremos por sabiduría y orientación en sus decisiones.
  4. El dedo anular es para los más necesitados y los enfermos, y enfatiza la importancia de la compasión y la empatía hacia los necesitados.
  5. El dedo meñique, al ser el más pequeño, sirve como recordatorio para orar por nosotros mismos, reconocer nuestras propias necesidades y buscar guía y fortaleza.

Esta sencilla técnica de oración visual ayuda a los niños a recordar incluir a otros en sus oraciones y promueve un espíritu de compasión y solidaridad.

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