Alba Leonor Camacho

Bucaramanga – Colombia

 

Cuando en Colombia pensamos sobre los grandes Educadores Espíritas, no podemos dejar de pensar en esta gran mujer, que no solamente fue educadora; sino pionera de la doctrina Espírita en nuestro país; gracias a su tesón y empuje logro llevar el Consolador a diferentes regiones de nuestro país, no importaba la distancia, el medio de transporte que muchas veces no era muy cómodo, pero con toda la abnegación en su trabajo, hoy somos muchos los colombianos que le debemos a ella el conocimiento de la doctrina.

Doña Ana como todos la conocíamos, nació el 24 de marzo de 1916 en la ciudad de Cartagena. A los 15 meses quedó huérfana de madre, guardando gran nostalgia por ella durante toda su vida. Fue criada por su abuela Dominga Padilla.

 

Casada con Henrique Luis Cardona Iriarte, con quien tuvo 10 hijos. Estudió en el Colegio Nuestra Señora del Carmen donde obtuvo el diploma de Institutora el día 7 de noviembre de 1934 en la ciudad de Cartagena. La Dirección de Educación Pública del departamento de Bolívar certifica que se desempeñó en el cargo de Maestra y Directora de diferentes instituciones educativas por 28 años.

 

Conoce la Doctrina Espírita hacia el año 1973, por invitación especial de la compañera jubilada, Carmen Peralta de Gómez, en la casa de Rosa Cifuentes, donde funcionaba el Centro Espírita Unión Fraternal.

 

Fundando con 35 compañeros, el 7 de enero de 1974, la Sociedad Espiritista de Cartagena SEC, de la cual fue presidente durante 18 años aproximadamente, habiendo desempeñado, entre otros cargos, la dirección mediúmnica. 

 

De católica docente y practicante pasó a enseñar y a vivenciar las luces adquiridas en la Doctrina Espírita, brindando su casa, su tiempo, sus capacidades, sus esfuerzos y su amor a la Causa Espírita.

 

Sus últimos 30 años de vida física los entregó a la enseñanza y divulgación Espírita en todo el territorio colombiano. Asistió y participó en eventos Espíritas internacionales en Brasil, Argentina, Guatemala y Estados Unidos de Norteamérica, entre otros. Presidió la Unión Espírita Colombiana – UNESCOL en dos períodos consecutivos. Durante esa época llegó a relacionarse activamente con diversos líderes y representantes del Movimiento Espírita Internacional. Durante su último viaje a Brasil tuvo la alegría de conocer personalmente al inolvidable Francisco Cándido Xavier.  

 

Se conoció con Divaldo Pereira Franco, al cual invitó por primera vez a Colombia y a partir de allí cada año Divaldo Pereira Franco está en el Congreso Espírita Colombiano, como también estuvo algunas veces en la celebración del aniversario de la Sociedad Espírita de Cartagena, la cual fundó doña Ana.

 

Su preparación doctrinaria y su calidad docente la catalogan como una gran redactora, expositora y conferencista, habiendo escrito en repetidas ocasiones, artículos y poemas de tenor Espírita. Su espíritu siempre dispuesto al estudio y a la investigación, su disciplina y voluntad férrea de trabajo, le dieron las características de líder innata, tanto en el trabajo de profesora, como en el campo espiritual. 

 

Mujer seria, responsable, jovial que trabajó incansablemente cumpliendo sus compromisos con Jesús y Kardec, afectada por una dolencia ocular crónica, la cual la llevó a ir perdiendo su visión gradualmente, hasta quedar invidente, circunstancia que no la detuvo para continuar realizando sus tareas, cumpliendo su deber y compromisos con el Consolador.

 

Sólo cuando sus rodillas comenzaron a fallar su presencia y actividad física se fueron diluyendo hasta su desencarnación el 9 de agosto de 2003 en su residencia cuando en un proceso tranquilo regresa feliz al mundo espiritual.

 

Es de mencionar el trecho de la ponencia presentada por la señora Ana Fuentes de Cardona en Maracaibo, Venezuela en diciembre/78.

 

MAESTROS: 

“Es apremiante la necesidad de dar a la niñez que a vosotros se confía, una verdadera educación Espírita, en el concepto claro de armonización de las facultades espirituales. Para lograr ese doble fin, debéis seguir las enseñanzas inigualables y sabias del Cristo, de ese Cristo que debe vivir en nosotros, para engendrar la Fe en una carga de atributos sensibles y actuantes, que den al espíritu el sustento necesario al equilibrio y a la superación, adquiriendo la convicción de que es necesario ser cada día mejores que el anterior y proveyéndolo de instrumentos idóneos para lograrlo.

La mentalidad adecuadamente ajustada a las ansias de renovación se registra en el espíritu”.

 

  

RECOMENDACIONES A LOS GOBERNANTES:

 

“La responsabilidad de un país reside principalmente en el campo educacional, tanto más cuanto que su población acusa un elevado porcentaje de niñez y juventud. Cada niño bien educado será un hombre de bien en el mañana del porvenir florido de una nación culta y grande”.  

 

“El reglón de un presupuesto que se invierte en educación es más productivo que el que se invierte en armamentos porque resulta mejor arsenal el de armas morales e intelectuales que garantizan la soberanía de una nación. Aquellos que riegan con sangre la tierra amada, subyugan la libertad y oscurecen los sentimientos de tantos hombres que podrían ser otros tantos soportes vivos de la fraternidad y la justicia”.  

 

Ana Fuentes de Cardona

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