La familia es la primera sociedad con la que convivimos y que llevamos a lo largo de nuestra vida, por tanto, la base para la formación de cualquier individuo. Es en la vida familiar donde aprendemos, unos con otros, a respetar, compartir, tener compromiso, disciplina y gestionar conflictos.

La estructura de las familias se ha diversificado cada vez más, lo que requiere de mucha comprensión, dedicación, renuncia, cariño y perdón de todos sus miembros. Vivimos problemas de los más variados órdenes, agravados por presiones sociales, competitividad agudizada, desempleo, problemas de salud, problemas emocionales y espirituales, que han debilitado inmensamente la institución de la Familia.

Ante los desafíos que vivimos en nuestra vida familiar, es fundamental buscar apoyo y amparo para perseverar y superar los compromisos luminosos que elaboramos en el mundo espiritual.

En el Libro de Familia, en el primer capítulo, Emmanuel a través de Francisco Cándido Xavier, nos trae una maravillosa enseñanza sobre el propósito espiritual de la Familia, la necesidad de colaboración para superar los desafíos educativos, y las razones por las que Dios nos permite este encuentro especial de Espíritus eternos, unidos por lazos consanguíneos para reajustes, perfeccionamiento y evolución conjunta.

Buena lectura para todos y que Jesús ilumine sus hogares y familias.

Adaptado del guión preliminar sobre el área Familia, de Claudia Werdine

Traducción: Marta Ortega (España)

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